VIDEO |Silvia Garcilazo de la abogacía a la psicología y un proyecto universitario en Entre Ríos que la llevó a OnlyFans
Tiene 53 años, es entrerriana, abogada y estudiante de psicología. Su nieto la llama "Baba" y, tras separarse después de 28 años de matrimonio, decidió reinventarse. Un trabajo académico la llevó a abrir una cuenta en OnlyFans y a replantearse los límites de la exposición y la identidad.
Silvia Garcilazo tiene 53 años y nació en la provincia de Entre Ríos, en la ciudad de Paraná. Es abogada de profesión y, tras casi tres décadas de matrimonio, decidió separarse.
El quiebre marcó el comienzo de una nueva etapa personal y académica: se inscribió en la carrera de Psicología, movida por la necesidad de comprender procesos internos y de acompañar a otros en sus propias crisis.
Su nieto la llama "Baba", un apodo que la define en su costado más humano y afectivo. Entre libros, clases y exámenes, empezó a redescubrirse.
La formación jurídica le dio estructura y rigor, pero Silvia buscaba algo distinto: un enfoque más emocional y reflexivo. Por eso cambió los códigos legales por los textos de Freud, Lacan y Winnicott.
El tránsito de la abogacía a la psicología no fue solo un cambio de carrera, sino también de mirada: pasó de interpretar normas a interpretar emociones.
Un proyecto académico que derivó en un experimento social insólito para la provincia
En la facultad, conoció a compañeras que le hablaron de OnlyFans, una plataforma conocida por permitir que los usuarios compartan contenido exclusivo con suscriptores. Lejos de cualquier idea preconcebida, Silvia decidió usar la red para un trabajo práctico de la carrera.
El proyecto buscaba analizar la construcción de la identidad digital y el impacto de la exposición personal en contextos de sexualización. Así nació su cuenta, inicialmente concebida como un experimento académico, pero que rápidamente generó repercusión por la particularidad de su perfil: una mujer profesional, mayor de 50, y con una mirada crítica sobre el cuerpo, el deseo y la mirada ajena.
Una historia que interpela tabúes
La experiencia de Silvia puso sobre la mesa varios temas contemporáneos: el lugar de las mujeres adultas en el debate público, el derecho a explorar la sexualidad sin estigmas, y la tensión entre la libertad individual y el juicio social.
Para algunos, su decisión representa un acto de empoderamiento; para otros, una transgresión. Pero, en cualquier caso, su historia abre el diálogo sobre cómo las plataformas digitales reconfiguran la manera en que nos mostramos y nos pensamos.
A los 53 años, Silvia combina su pasado de abogada con sus estudios en psicología. Habla de la importancia de aceptar el paso del tiempo, de aprender a convivir con los cambios y de desafiar las expectativas ajenas.
Aunque su proyecto en OnlyFans nació como parte de un trabajo académico, su caso sirve para reflexionar sobre los límites entre lo privado y lo público, la identidad femenina y el derecho a decidir sobre la propia imagen.
Hoy, Silvia continúa estudiando y dedicando tiempo a su familia. Su nieto sigue diciéndole "Baba", recordándole (como ella misma admite) que las etiquetas cambian, pero la esencia permanece.
El recorrido de Garcilazo es el de una mujer que eligió no quedarse quieta, que desafió los prejuicios y que convirtió una etapa de transformación personal en un laboratorio de reflexión sobre la libertad, el cuerpo y la identidad.







Seguí todas las noticias de NOVA Entre Ríos en Google News





.png)








