Por Fer Burruso
La Renga volvió a demostrar que el rock sigue más vigente que nunca. Como nos tiene acostumbrados el trío de Mataderos, el banquete de ayer para inaugurar el flamante Espacio Astra arrancó mucho antes del primer acorde.
Desde temprano, la Avenida Morrogh Bernard —la pintoresca arteria costera que bordea el río Gualeguaychú— fue copada por esa especie de “pueblo paralelo” que los fanáticos arman en cada fecha.
Autos con la música al palo por doquier, micros que viajaron desde todos lados, banderas interminables y las veredas repletas de puestos de choripanes y merchandising conformaron la previa inconfundible de este ritual rockero a orillas del agua.
Alrededor de las 20, la banda local “La Imaginaria” fue la encargada de subir a calentar los motores. Liderada por Mauricio Hernández, el grupo celebró a lo grande sus 25 años de trayectoria, viviendo —en sus propias palabras— "la noche más importante de su historia".
En la semana previa a la fecha, el líder de la banda contó un dato de color que le suma épica al show: consiguieron este lugar soñado simplemente mandando un mail con su material discográfico a la producción. Con un show muy sólido frente a su gente, dejaron la mesa perfectamente servida para el banquete rengo.
El momento más esperado de la noche llegó a las 21 y 30 horas, cuando las luces finalmente se apagaron para que Chizzo, Tete y el Tanque salieran a comerse el escenario entrerriano.
La noche arrancó con “Buena ruta, hermano”, la joya rutera de la película "Totalmente poseídos", seguida inmediatamente por el primer gran pogo de la mano de “Tripa y corazón” y “Cuándo vendrán”. El campo ya era un hervidero de gargantas y puños en alto que no paraban de saltar.
El setlist siguió al ritmo de “Buena pipa” y la querida “Almohada de piedra”. La lista continuó sin dar respiro con “Detonador de sueños” y “Desnudo para siempre (o despedazado por mil partes)”.
Intercalando la fuerza de "Poder" con clásicos como "A la carga mi rocanrol", la banda regaló una de las primeras perlas de la noche: “Cualquier historia”, tema del disco Trueno Tierra que no se escucha muy seguido en vivo. El clima se mantuvo al tope con “Ese lugar de ninguna parte” y el himno absoluto “En el baldío”, donde Chizzo luce su pedal Wah Wah Cry Baby. Para cerrar la primera parte del show, sonó "En bicicleta”, tema que sospecho que Chizzo disfruta muchísimo tocar en vivo; sensaciones que uno percibe desde abajo del escenario, nada más.
Promediando la noche, Las Cucarachas de Bronce —la sección de vientos liderada por Manu Varela— subieron al escenario para inyectarle toda su potencia a “Vende patria clon”, que, por el contexto del país, viene sonando bastante seguido.
Acto seguido, llegó una de las grandes puestas en escena de la jornada. El escenario se transformó en un verdadero corso cuando irrumpió la Comparsa de Gualeguaychú, con deslumbrantes disfraces, preparando el terreno para lo que se venía.
Ya con comparsa, los vientos y la banda en el escenario, empezó a sonar “Reíte”, enganchado de manera totalmente inesperada con la gran sorpresa de la noche: “Blues de Bolivia”, una joya histórica que volvió a ser tocada después de muchísimos años. Para seguir bien arriba, Manu Varela y su armónica le pusieron color y pogo a “Bien alto”.
Luego del delirio carnavalesco, llegó el momento de bajar un poco los decibeles. “Cuando estés acá”, “Balada del diablo y la muerte” y “La banquina de algún lado” nos dieron un poco de aire después de tanto pogo.
Pero el momento de descanso en La Renga siempre dura poco, así que “El ojo del huracán” y “Motoralmaisangre” volvieron para hacernos saltar. Luego llegó otro gran mimo para los seguidores de la primera hora, que no se escucha frecuentemente: “Negra es mi alma, negro mi corazón”.
A partir de ese preciso instante, el show puso quinta a fondo y la lista se convirtió en una verdadera ametralladora de clásicos sin parar: “El viento que todo empuja”, “Oportunidad oportuna”, “La razón que te demora” y “Oscuro diamante”, para luego cerrar este bloque arrollador con el épico “El final es en donde partí”.
Llegó el intervalo para descansar un poco las piernas y buscar algún amigo perdido en el pogo. Mientras tanto, las pantallas muestran paisajes del hermoso país que tenemos, grabados para la película “Totalmente poseídos”.
Pasados unos 20 minutos, el trío volvió a escena y Chizzo tomó el micrófono para dejar un mensaje claro. Aprovechando la cercanía de la fecha al 1 de mayo, les deseó a todos los presentes un "Feliz Día del Trabajador" y remató con un: "¡Pero aumenten los sueldos, hijos de puta!".
La recta final fue pura adrenalina. La banda arremetió con “A tu lado” y un aplastante “Panic show”. Ya para coronar, y como manda la sagrada tradición, los últimos acordes de la noche le pertenecieron a “Hablando de la libertad”.
Fueron 31 temas impecables que dejaron en claro por qué La Renga es un fenómeno inigualable. El Espacio Astra quedó formalmente inaugurado con un banquete que pasará a la historia.
Lista de temas:
Buena ruta, hermano
Tripa y corazón
Cuándo vendrán
Buena pipa
Almohada de piedra
Detonador de sueños
Desnudo para siempre (o despedazado por mil partes)
Poder
A la carga mi rocanrol
Hay un tirano que es para vos
Cualquier historia
Ese lugar de ninguna parte
En el baldío
En bicicleta
Vende patria clon (con Las Cucarachas de Bronce)
Reíte / Blues de Bolivia (con Las Cucarachas de Bronce y Comparsa de Gualeguaychú)
Bien alto
Cuando estés acá
Balada del diablo y la muerte
La banquina de algún lado
El ojo del huracán
Motoralmaisangre
Negra es mi alma, negro mi corazón
El viento que todo empuja
Oportunidad oportuna
La razón que te demora
Oscuro diamante
El final es en donde partí
Intervalo
A tu lado
Panic show
Hablando de la libertad







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